e agora, Venezuela? (y ahora, Venezuela?)
A terra treme pelos homens, e os homens tremem como a terra.
Contestado líder preso por outro líder contestado. América, de quem são os teus filhos? Quanto és filha dos outros, que vieram por mares, por séculos, esses que uma Índia procuravam e deram outro mundo ao mundo? Pequena Veneza, onde deixaste o sonho europeu? Vespúcio, o Américo, se lembrou do teu baptismo, sondando terras novas, rios depois dos mares. Venezuela, o que és entre os escombros da terra e dos homens?
América, és continente sólido onde europeus encontram nova oportunidade de segurança e riqueza – pratas, ouros, e mais tolos desejos. Mas, como Aquiles, também tu nasceste com um calcanhar que nenhuma mãe protegeu; tremeste e tombaste, como tremem, e hão-de temer os solos das nações tuas irmãs, no anel de fogo do pacífico.
Porque a Terra de todos continua a prometer, como outrora prometeu solo santo nas paragens da Palestina, território também entre as espadas de contestados líderes, ambos alucinados. Qualquer um quer tudo de ti, ó Venezuela, ó prometida nova Veneza por Vespúcio, o europeu que te deu nome capital, sem nunca adivinhar que tremerias assim, perante a natural volatilidade do planeta, e a dos homens que tudo querem controlar.
Até quando resistirá uma América tão prometida? Venezuela, tão fustigada pelos homens que te conquistaram, e outros que ainda te querem conquistar: que oferenda tens agora?
*
La tierra tiembla por los hombres, y los hombres tiemblan como la tierra.
Líder cuestionado preso por otro líder cuestionado. América, ¿de quién son tus hijos? ¿Cuánto eres hija de los otros, que llegaron por los mares, a lo largo de los siglos, aquellos que buscaban una India y terminaron entregándole otro mundo al mundo? Pequeña Venecia, ¿dónde dejaste el sueño europeo? Vespucio, el Américo, recordó tu bautismo mientras exploraba tierras nuevas, ríos después de los mares. Venezuela, ¿qué eres hoy entre los escombros de la tierra y de los hombres?
América, eres un continente sólido donde los europeos encontraron una nueva oportunidad de seguridad y riqueza: platas, oros y otros deseos más necios. Pero, como Aquiles, también naciste con un talón que ninguna madre protegió; temblaste y caíste, como tiemblan, y habrán de temer, los suelos de tus naciones hermanas, en el anillo de fuego del Pacífico.
Porque la Tierra de todos sigue prometiendo, como antaño prometió una tierra santa en las regiones de Palestina, territorio también atrapado entre las espadas de líderes cuestionados, ambos enajenados. Cualquiera quiere todo de ti, oh Venezuela, oh prometida nueva Venecia por Vespucio, el europeo que te dio un nombre capital, sin imaginar jamás que temblarías así, ante la natural volatilidad del planeta y la de los hombres que todo quieren controlar.
¿Hasta cuándo resistirá una América tan prometida? Venezuela, tan castigada por los hombres que te conquistaron, y por otros que aún quieren conquistarte: ¿qué ofrenda tienes ahora?
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simulação de imagem gerada por IA - Gemini

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